de Eleonora Valentini

de Eleonora Valentini

BIENVENIDOS A BORDO

Bienvenido a mi mundo o lo que es lo mismo a mi corazón y a todo mi interior para quien encuentre en él un pedacito del suyo.


Me deleita desear el mejor viento solar, en este saludar late un venerar a la pulsión de poesia que arde en el viento del sol y un mensaje de fuerza, energía e infinita esperanza.


"Que el viento solar sople siempre en tu camino"

jueves, 11 de noviembre de 2010

Hay que seguir respirando...

 
Ambos sabíamos qué ocurriría.
Sabía que tenía que olvidarme.
Yo lo pensé...y sabía que...que la había perdido.
Porque jamás iba a salir de esa isla.
Iba a morir ahí...totalmente solo.
Iba a enfermarme, a lastimarme o algo.
La única elección que tenía...
Lo único que podía controlar...era cuándo y cómo...y dónde iba a ocurrir.
Así que...hice una soga...y subí a la cima para ahorcarme.
Tenía que probarla.
El peso del tronco...rompió la rama del árbol.
Así que...Ni siquiera podía suicidarme como yo quería.
No tenía poder sobre nada.
Fue entonces que una sensación me arropó como una cobija cálida.
Supe...que de alguna forma...debía conservarme vivo.
De alguna manera.
Tenía que seguir respirando...
aún sabiendo que no había ninguna esperanza...
y toda mi lógica me decía que jamás volvería a ver este lugar.
Y eso fue lo que hice.
Me mantuve vivo.
Seguí respirando.
Y un día se comprobó que esa lógica no estaba equivocada...
porque la marea...llegó y me trajo una vela.
Y ahora estoy aquí, de regreso.
Y ya sé lo que tengo que hacer ahora.
Debo seguir respirando, porque mañana saldrá el sol y...¿Quién sabe qué traerá la marea?

Naufragos

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