de Eleonora Valentini

de Eleonora Valentini

BIENVENIDOS A BORDO

Bienvenido a mi universo interior para quien encuentre en él un pedacito del suyo.


Me deleita desear el mejor viento solar. En este saludar late un venerar a la pulsión de poesía que arde en el viento del sol y un mensaje de fuerza, energía e infinita esperanza.


"Que el viento solar sople siempre en tu camino"
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jueves, 30 de julio de 2026

Qué hermosas

Se miraba las manos. Se decía así misma: "Qué hermosas", aunque se veían muy pálidas y se les había saltado el esmalte de sus uñas. 

¿Culpa de la acetona?

Las giraba despacio frente al espejo, buscando algún ángulo donde la luz las hiciera parecer menos frías. 

Pero a pesar de reconocer y ser consciente de sus manos, no paraba de pedir que le alcancen las cosas.

Claro, los muñones tenían su dificultad y el frasco de formol, imaginate.

by Eleo 
30/07/2026

Geografía imperfecta

Atravieso en penumbras el vasto desierto de tu alma, el vago instinto de tu ser.

Sin firmeza, 

ni consistencia, 

camino en vano con riesgo a caerme.

Me muevo de un lado a otro sin detenerme en ningún lugar. 

Imprecisa, vaporosa, indefinida. 

Mis alas reposan en los acantilados de tu estructura irregular. 

Mis pensamientos se pierden en tu geografía imperfecta donde mi voz no encuentra su eco.

Soy pájaro herido incrustado en los picos de tus intermitencias. 

Encandilado cuando se encienden tus luces, y a ciegas cuando se apagan.

Intento desandar este camino cuerpo a cuerpo con mi otra yo que no quiere dejarte.


by Eleo 

30/07/2026

domingo, 3 de mayo de 2026

NOMINACIÓN🏆 -🏅"BALUARTE ILUSTRE DE LA UNIÓN LITERARIA 2026"

 

Escritor/a: Eleonora Valentini ⠀

Esta nominación al título de "Baluarte Ilustre de la Unión Literaria" exalta su gigante labor humanitaria y esa solidaridad inquebrantable que sostiene nuestro espíritu.

Lo postulamos como un referente supremo, cuya empatía profunda y entrega absoluta lo convierten en el cimiento vivo de nuestra hermandad.

Su postulación se fundamenta en la huella imborrable de su pluma, legado y humanidad, que van trazando en el tiempo; una estela de sabiduría y compromiso que trasciende el papel para esculpir un legado eterno de fraternidad en el corazón de nuestra cultura.

Colectivo Literario La voz de tus escritos. Tucumán - Argentina 

Gracias a su presidente Gladys Vega Herrera y a la Comisión Directiva por esta nominación honorífica. 

Este reconocimiento me impulsa a redoblar el compromiso con la palabra, la cultura y la construcción de una sociedad más justa, humana e igualitaria.




sábado, 4 de enero de 2025

A través de sus ojos

San Antonio de Areco, mi tierra natal, donde las raíces de mi alma se entrelazan con la historia y la tradición. Cuna de la autenticidad, donde el pasado y el presente se encuentran en cada esquina.

Recuerdo esas mañanas que traían consigo el perfume inconfundible del pasto recién cortado, mezclado con el aroma dulzón a tierra húmeda y jazmín.

De la cocina se desprendía el olor a tuco, cocción que mi abuela comenzaba muy temprano, para acompañar los fideos que, con manos arrugadas y a pesar de su artritis, impulsadas por el corazón y el amor a la familia, amasaban con ímpetu y devoción, los mejores fideos de la comarca.

El aroma al asado de los domingos y el rugir de la parrilla, mientras los fuegos hacían lo suyo. El chimichurri casero. La mesa llena de familiares y amigos, compartiendo risas y anécdotas y los infaltables partidos de truco. La sensación de pertenecer a algo más grande que yo mismo.

Y luego la siesta sagrada, dónde solo se escuchaba el zumbido monótono de las moscas y el susurro de las hojas de los ombúes.

En el espejo del río, quedaron reflejados los recuerdos de una juventud añorada. El Puente Viejo, ahora renombrado Puente Rosa, testigo silente de nuestras travesuras, nos llamaba a la aventura. Nos tirábamos desde su altura, el viento en el rostro, el sol en la espalda, y el agua fresca del río nos recibía con un abrazo refrescante. Un chapuzón liberador, un grito de alegría, y el mundo parecía detenerse en ese instante. 

Otras veces, montados en nuestras bicicletas, mis amigos y yo, caña en mano, cruzábamos el puente con la ilusión de los pescadores, soñando con capturar el pez más grande del río.

El puente rosa, es un símbolo de nuestra libertad, un recordatorio de los días en que la vida era un juego, un reto, una aventura. Ahora, desde la distancia, lo miro y sonrío, sabiendo que aquellos momentos dejaron sus huellas en mi alma.

La nostalgia me envuelve como un abrazo cálido, al recordar las noches de verano, sentado en el patio de mi casa, tomándome unos mates con mi mamá y mi abuela, escuchando historias diversas que nunca llegué a saber si fueron verdad, pero no me importaba, solo deseaba que esos momentos siguieran ocurriendo. El mate amargo, compartido en ronda, la luna llena, el cielo estrellado, el canto de los grillos.

Me veo caminando por las calles empedradas, escuchando el sonido de los cascos de los caballos, el olor a cuero y la hierba fresca. Llego al Almacén de Ramos Generales, un universo de olores y texturas. El mostrador de madera oscura, pulido por años de manos rudas y conversaciones animadas, olía a azúcar quemada, a tabaco negro y a cuero viejo. Allí, entre latas de dulce de leche, yerba mate en paquetes gastados y herramientas de campo, se tejía la historia del pueblo. Don Miguel, el almacenero, con su delantal manchado y su sonrisa sabia, era el guardián de esas historias, un cronista silencioso de la vida gaucha. Él me contaba, con la voz grave y pausada, las leyendas pueblerinas, los cuentos de Güiraldes, que parecían cobrar vida entre las estanterías repletas de objetos cotidianos, cargados de memoria.  

La cultura gauchesca, viva y palpitante, en cada gesto, en cada palabra. Los payadores recitando sus versos, los bailarines de zamba y chacarera, las manos entrelazadas, los pañuelos blancos y celestes al viento. Güiraldes, el gran escritor, quien inmortalizó nuestra esencia en Don Segundo Sombra: "El gaucho, ese hombre de campo, de llanura y de cielo, es el símbolo de nuestra raza, de nuestra historia, de nuestra alma". 

En San Antonio de Areco, ese símbolo sigue vivo, y yo, humilde hijo de esta tierra, me siento orgulloso de llevar su esencia en mi alma, en mi corazón, en mi ser.

Mi lugar en el mundo. Donde la historia y la tradición se entrelazan con mi propia existencia. Donde la nostalgia y la querencia se convierten en un canto de amor a mi tierra, a mi gente, a mi cultura. Es más que un sentimiento, es una parte esencial de mi ser, una raíz profunda que me conecta con mi historia, con mi familia, con mi identidad.

© by Eleo

Este relato forma parte de la Antología Crepúsculo de la Sociedad Argentina de Escritores: "Raíz de mi lugar". Tradiciones y Cultura


miércoles, 1 de mayo de 2024

Sintonía de madrugada

Se conocieron en la sintonía 

de una madrugada de verano. 

Se entendieron huérfanos de posibilidades.

Crecieron amparándose  en nada, 

intentando ser algo que nunca pudieron.

Los apagaron, justo
cuando comenzaban a arder.


by Eleo 


domingo, 29 de octubre de 2023

Eduardo Ferro: Un compositor crónico e inconformista, a quien Gustavo Cerati en sueños le dijo que debía componer una canción llamada Paraíso.

 Por Eleonora Valentini 

El músico y compositor abrió el debate sobre los temas “hiteros”. “Palito Ortega es uno de los que más plata cobra en SADAIC”, afirmó. Destacó el trabajo de María Becerra, habló de su relación con Hebe de Bonafini y de su admiración por Gustavo Cerati.
 
Eduardo Ferro es oriundo de la Zona Oeste del Gran Buenos Aires, artista joven destacado de Merlo. Músico, compositor, baterista, cantante y escritor. Su producción discográfica está conformada por 6 discos con temas de su autoría, mientras que su producción literaria está compuesta por 3 libros de poesías, que estuvo presentando en la Feria del Libro de la misma ciudad, donde también dio una conferencia sobre “Composición de poesía, música y prosa”. Ha participado de diversos congresos literarios y en las Maratónicas Literarias de Mar de Ajó, Mar del Plata y Córdoba. Obtuvo la Mención de honor de la editorial Pegaso y fue finalista destacado de reconocidas editoriales como Los Cuatro Vientos y Dunken.

A los 12 años vio una película que se llamaba “That Thing You Do!” (Eso que tú haces). Contaba la historia de una banda de música desde su creación. Como habían surgido, sus ensayos, sus giras, como transcurría la interna de sus integrantes, los diferentes lugares donde iban tocando, como iban viviendo de su música, hasta alcanzar el éxito. “Mmm que interesante trabajo”, pensó. A los 13 años apareció en su vida una banda que se llamaba Oasis, “Todo artista tiene alguien que lo marca, alguien que le hace un clic mentalmente, y uno dice es por acá. Esto me está despertando algo dentro mío que no conocía, no sé lo que es, pero me hace bien y quiero experimentarlo, quiero seguir haciéndolo”, nos expresa.

En ese momento comenzó a escuchar música inicialmente británica como los “Beatles”, “Oasis”, “The Birds” y “Blair”. Ahí comenzaron sus inicios como baterista. Formó una banda con amigos y empezaron a tocar en vivo los covers de temas conocidos que quería escuchar la gente.

Cuando tenía 19 años, se necesitó alguien que componga, le pasaron una guitarra y empezó en su casa con dos acordes, luego tres, cuatro, hasta lograr hacer una melodía en do, re, mi, fa, sol, la, si y ahí comenzó a rasguear estos acordes que recién conocía e incluirlos en melodías y composiciones personales.

Sus camaradas músicos querían seguir haciendo covers, pero Ferro ya se inclinaba por la composición propia y la banda se fue disolviendo. De a poquito se fueron diversificando en diferentes profesiones y si bien, él siguió con una profesión paralela, necesitaba interiormente explicar y comunicar lo que le estaba sucediendo; ya sea felicidad, angustia, algo abstracto, necesitaba sacarlo de dentro de su pecho, de su alma, de su aura y expresarlo al mundo en melodías y canciones. Ahí fue cuando empezó a editar su producción discográfica propia: siete discos de estudio con todos temas de su autoría.

“Cuando uno es solista tiene la impunidad y la tiranía de tomar todas las decisiones, cuando estás en una banda es una constante negociación de quien toca tal acorde, como va a ser el solo de guitarra, cuándo va a ser el puente, cómo va a ser la letra, acá sí, acá no. Está bueno estar dentro de una banda, pero hay una situación de constante negociación, caos y trifulcas. Cuando uno es solista tienes total impunidad para componer”, nos relata.

Sus primeras composiciones musicales fueron con la guitarra, melodías que pudo hacerlas canciones. Se las presentó a un grupo de conocidos a ver que pensaban, y la devolución fue que eran decentes, eso requería más trabajo de producción, de elaboración y ahí fue cuando acudió a un estudio musical con un ingeniero en sonido y productor para que lo asesorara. “Lo ideal es que cuando un técnico produzca con vos un disco, sea un músico completo. El técnico con el que grabé los primeros 4 discos era guitarrista, bajista, pianista solista y con él hicimos una buena conjunción. Yo le planteaba ideas que tenía en la mente y con él las plasmábamos en melodías, decidíamos si este tema llevaba cuerdas, violín, violonchelo, contrabajo, bajo, más guitarras eléctricas, más acústicas. Toda esa buena onda, ese buen feedback y buena comunicación que tenía con el productor músico, hizo que sean cinco los discos grabados con él, que ahora se están subiendo a Spotify”, nos explica.


Cuando inició con la composición musical, empezó componiendo melodía, “Para empezar a componer ya sea con guitarra o con piano necesitas conocer el instrumento, experimentarlo y que él te conozca a vos, que haya un feedback entre el instrumento y vos para que surja una melodía, algunos lo llaman ir a pescar, a veces vas a pescar y cae una canción y otras veces no”, nos expresa.


Todo lo que compuso fue sobre cosas vividas a partir de sus experiencias pasadas. Continuó componiendo canciones y después se expandió hacia la literatura, la poesía y la fotografía. “Siempre busco información, busco vivir nuevas sensaciones, busco experimentar lo que la vida me presente y lo que yo le puedo presentar a la vida. Siempre estoy en movimiento, en constante conexión para ver lo que me transmite una vivencia, un amor, un desamor, una alegría, una conversación, una mañana, una tarde, una buena experiencia, una mala, y en base a eso se genera en mí una emoción que puedo plasmar ya sea en una poesía, en la letra de una de una canción o en una melodía”, nos acota.

- ¿Podrías decir que compones con tus emociones?

- Hay una frase que dice: “Debo justificar lo que me hiere, soy poeta”. Generalmente el artista se nutre de esos polos de angustia que lo desgarran, que lo extasían en cause de sentimientos que lo hacen harapos en la frustración y de ahí se nutre mucho para componer, el poeta es conocido por eso, de ahí sale mucho material valioso. Sin embargo, siempre intento que las canciones de mi autoría, sean canciones que tengan un mensaje positivo, por más que hablen de un desamor o de algo malo, trato de que en algún momento de la letra se encuentre la cosa positiva. Más allá de todas las piedras que podemos encontrar en nuestro camino, va a estar todo bien, al fin y al cabo, está buenísimo estar vivo y vivir la vida, el aquí y el ahora.

- ¿Qué tipo de músico te consideras?

- Técnicamente un músico decente, un guitarrista mediocre, un buen baterista y un decente compositor. A veces uno puede estudiar, tener una excelente disciplina puede invertir en música o en un instrumento caro, pero llega un momento que llegas al límite de tus capacidades, no sé si llegué a mi techo, como músico creo que no, espero componer mejor y superarme, la esperanza no la pierdo, La exigencia es importante, así como la disciplina laboral, cumplir con las horas de ensayo es primordial para tener un buen producto artístico arriba del escenario. La exigencia te lleva a producir mejor. A veces sale a borbotones un torrente enorme de sentimientos que cuesta acomodar, pero al ser un tipo de 40 años y tener familia, mirás desde otro punto de vista. Se trata de hacer lo mejor posible para la gente que te va a ver. Si logras eso, que el público se quedé conforme Just Down, trabajo hecho.

- ¿Cómo definirías tu música?

- Una hoja de papel, una lapicera y sangre. Es un don y es una condena. Los artistas vemos lo que muchos miran, pero pocos ven, vemos cosas con un matiz diferente y sentimos más, eso a veces duele. Quizá por eso algunos son tan excéntricos. Hay personalidades como Pablo Picasso, Salvador Dalí, Alejandra Pizarnik o Alfonsina Storni que en su vida íntima tienen muchos demonios, muchas oscuridades que necesitaron salpicar en una hoja de papel o en una pintura. Son personas que pasan del otro lado del muro, como yo lo llamo, hacia lo no real, un lugar que desconocemos, a donde ellos tuvieron el privilegio de acceder. Personas que ahora son unos genios, pero en su momento fueron seres incomprendidos, sufridos y “locos”.

- ¿La música te salvó?
 
- Cómo te dije antes, la música es un don y una condena. Es un don porque la traes en los genes, la tenés grabada en tu ADN y eso es lo que te va a consagrar como artista si te esfuerzas y estudias, porque detrás de todo músico hay disciplina, hay inversión en plata, muchísima inversión en plata, no es subirse al escenario y ya está, es un trabajo como cualquier otro. Y es una condena porque no está remunerada como corresponde, uno va a tocar a un lugar en Av. Corrientes y te pagan un caché que no es el que corresponde, dado el esfuerzo, dedicación, estudio e inversión que uno le pone encima al proyecto artístico.

- ¿Cómo definirías el proceso creativo?

- El proceso de composición es un germen, esa idea que anuncia, aquello que aparece y en base a trabajo y esfuerzo empiezas a buscar la manera para que eso que encontraste o eso que pescaste, empiece a tomar forma y a perfeccionarse. Comienzas a laburar esa idea técnicamente, vocalmente, después vas a un estudio de grabación y con tus camaradas músicos y el productor que te asesora lo perfeccionas aún más.

- ¿Qué grupo o cantante de la historia te inspiró?

- Estoy a un millón de años luz de él, pero Gustavo Cerati sin ninguna duda. Fui al lugar donde descansa su cuerpo, apoyé mi mano sobre el nicho, me quedé un rato agradeciendo, estando en silencio sobre el lugar donde él duerme, mira el inconsciente mío, te estoy diciendo que duerme, y mi mano quedo con una energía particular; sentí calor durante diez minutos y diez minutos mi mano fría. Era una persona iluminada, exquisito guitarrista, precioso cantante, un compositor impecable, yo creo que el artista más completo de Latinoamérica. Creo que si hubiera sido anglosajón sería tan reconocido como Paul McCartney, John Lennon o Bob Dylan. Una vez mi madre me llamó por teléfono y me dijo: “Soñé con Gustavo Cerati, me dijo que vos hagas una canción que se llame Paraíso”.

- ¿Qué opinas de los llamados temas “hiteros”?

- Siempre hubo buena música y mala música. La música de moda dura un tiempo, pero siempre prevalece la buena música. Si uno hace buena música se va a destacar en el género musical que sea, por ejemplo, María Becerra en el reggaetón. Después los temas comerciales se pueden discutir, Palito Ortega es uno de los que en SADAIC más plata cobra y son temas “hiteros” que no son muy rebuscados técnicamente. Lo dice el mismo Palito que nunca fue un gran músico, un gran cantante, pero ahí están sus ganas su dedicación y su empeño de vivir de eso ya vaya si lo logró.


Los Beatles que para muchos son el ABC de la música, empezaron con canciones de amor y desamor, con melodías que no son tan difíciles técnicamente como “Loves me do”, que tiene pocos acordes, pocos tonos, pero resultó ser un temazo. Cuando haces una buena melodía por más simple que sea, si está acompañada de talento en la voz y una buena banda atrás, no puede andar mal. Después la cuestión de éxito o no éxito hay que ver para cada uno qué es éxito y qué no, si el éxito pasa por tener dinero y ser famoso, para algunos estará bien. Yo personalmente creo que el éxito pasa por visibilizar tu trabajo, nadie compone un éxito para guardarlo en un cajón, sino para compartirlo con el público y si se puede obtener un rédito económico a futuro genial, pero hoy en día un músico no puede vivir un 100 % de la música.
 
- ¿El contexto tan particular que estamos viviendo hoy en Argentina, condiciona tu trabajo?

- Ahora estoy bloqueado, pero en una época escribí una canción que se llama “Si Dios es como vos”, que habla de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, habla del hundimiento al Buque General Belgrano, de Malvinas, de Martin Luther King, de John Lennon, de Diego Maradona. Fue una canción que hice en un momento sociocultural económico de una época de mi vida cuando era mucho más joven, que creía en algo que era sano. La lucha de esas personas era inicialmente sana, pero luego fue corrompida por la política, el poder y el dinero, fue cuando todo se distorsionó y ya no tuve más ganas de cantarla. Por ejemplo, la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo es justificadísima y noble, yo a Hebe de Bonafini la conocí y la quise mucho porque su lucha inicial fue digna y justa. Después, quizá, aparece el poder y el dinero que oxida y termina distorsionando algo que era noble. Creo que es lo que está pasando en este momento en la sociedad argentina, empezamos a ver un Mesías que nos va a salvar. Me parece que debemos medirnos, resetearnos y replantearnos las cosas conversando sin fanatismo, sin populismo, tratando de buscar una salida.


- ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

- Hay nuevas fechas a confirmar de presentaciones en VIVO.  La discográfica DLB está subiendo un tema mío una vez por mes a Spotify. Y voy a entrar a grabar canciones que quedaron en el cajón de los recuerdos. Cuando sé que hay algo bueno y puede ser una buena pieza artística para compartir con la gente tengo que sacarlo, no lo puedo dejar en el cajón, imposible, no es mi forma de ser, yo soy osado.

A Eduardo Ferro siempre lo acompaña su guitarra y aunque diga que es una compañera pesada e incómoda de transportar, es su herramienta para pulir ese carbón que lleva dentro y convertirlo en un diamante. Dentro de sus composiciones musicales, encontró otra forma de componer poesía y la guitarra es su pluma. "Se trata de buscar el sustantivo leal, la melodía singular y desgarrarse en el cauce del sentimiento”, concluye el compositor.


lunes, 6 de diciembre de 2021

Federico García Lorca

 Él no ha muerto,

le arrebataron su vida

pero no la libertad de sus versos. No hay muerte en retroceso cuando la vida avanza en palabras, en letras que no quieren morir y gritan juntas la vida por vivir; un grito de justicia, la semilla insurgente que nos salvará!

by Eleo


domingo, 25 de abril de 2021

MARK AXELROD: MÁS ALLÁ DE LA LITERATURA, HUMOR CON LA LITERATURA.



Mark Axelrod es profesor de literatura inglesa y comparada en Chapman University y director del John Fowles Center for Creative Writing. Recibió dos veces una beca Leverhulme para Escritura Creativa del Reino Unido y en tres ocasiones el Premio Nacional de Escritura Alliance Française. Ha publicado cuatro novelas, una colección de cuentos cortos y tres libros de crítica. Como guionista, ha escrito dos libros de cine y más de veinte guiones y teleplays. Recibió recompensas por su trabajo de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, el Writers Guild of America, el Screenwriters Forum (Universidad de Wisconsin) y el Sundance Institute.


Convocado por el Centro PEN de Argentina junto con la Universidad de San Martín, el escritor especialista en literatura inglesa y comparada, brindó una conferencia sobre su libro "Borges Travel, Hemingway`s Garage: Secret Histories".


A partir de descubrir en sus viajes, locales comerciales con nombres de escritores famosos, pero sin tener nada que ver el rubro explotado con la literatura, decidió escribir una parodia de cómo llegaron a abrir dichos comercios.


Cuando estaba recién mudado a California paseando por la ciudad, encontró una tienda que se llamaba "Borges Travel", le sacó una fotografía y luego escribió una historia de cómo el escritor llegó a tener una agencia de viajes.

Seis semanas más tarde, viajó a un lugar llamado Santa Ana en California y allí se encontró con "Hemingway"s Garage", tomó otra fotografía y escribió otra historia de cómo el escritor llegó a poner un taller mecánico.

Después de eso, en cualquier lugar que visitaba ya sea en América o Europa, encontraba negocios, hoteles o restaurantes con el nombre de escritores, compositores o pintores famosos.

Así, llegó a recopilar 150 lugares que lo llevaron a escribir 5 libros con 50 fotografías y 50 historias. El primero de ellos fue "Borges Travel, Hemingway`s Garage: Secret Histories".

Uno solo necesita leer cuentos tan magníficos como "Tlön, Uqbar, Orbis Terius" o "La muerte y la brújula" o "Utopía de un hombre que está cansado", para comprender que Borges, eventualmente, expandiría esos intereses artísticos por los viajes para convertirlos en algo menos metafísico y más lucrativo. Esto queda claro en una conversación que tuvo lugar en el café Tortoni, allá por el año 1973. En aquel entonces, Borges, el mayor de los dos, le recordó al más juvenil Cortázar: "Mejor admitámoslo: vender cuentos cortos no nos va a traer tiempos dorados. En cuanto a mí, siempre estuve fascinado por los viajes, especialmente en tierras exóticas y no puedo pensar en ninguna vocación mejor que convertirme en un agente de viajes".

A su vez, conociendo el interés de Cortázar por la música, especialmente el jazz, le recomendó que creara un trío de jazz que le permitiera ganar una buena suma de dinero para costear su retiro. Cortázar siguió el consejo de Borges y después de escribir el cuento Axolotl, creó un grupo de jazz con el mismo nombre.

Fue después de esta charla en el Tortoni que Borges fundó su agencia de viajes en su viejo barrio de Buenos Aires entre las calles Guatemala y Serrano. Llamó a la agencia "La búsqueda de Averroes" pero pronto lo cambió a "Viajes Borges", porque demasiada gente confundía el nombre con una agencia para encontrar objetos perdidos. El negocio floreció y hasta ayudó a pagar varias de las publicaciones de los cuentos de Borges, incluyendo "El jardín de los senderos que se bifurcan" y "Las ruinas circulares", ambos tienen componentes de viajes en sus textos.

Abrir la agencia el "bichito viajero" le pego mal a Borges y fue responsable para muchos, de sus laberínticas incursiones que lo llevaron afuera y adentro del Aleph y de acuerdo con su internista el Dr Brodie fue el disparador de muchos de sus extraordinarios cuentos.

Quien no hubiera esperado que Hemingway abriera un taller de reparaciones de autos. Que otra cosa hubiera hecho un hombre de semejante fuerza física y un machismo tan desembozado. De hecho, fue Dos Passos quien le sugirió que abriera el garaje, ya que la idea coincidía con lo que llamó: "las uñas sucias de Hemingway". Un buen mecánico es como Dios, capaz de resucitar lo inservible y transformarlo en algo útil. La idea de ser como un Dios fascinó al extraordinariamente egocéntrico Hemingway. La noción newtoniana de controlar el universo con sus propias manos, lo llevó a alquilar a los mejores mecánicos clásicos para empezar a trabajar en su taller. Su meta final, era llevar al equipo al Indianápolis 500 y ganarlo. Los mecánicos que lo conocieron han dicho que su fracaso en esta carrera fue una de las principales razones que motivaron su suicidio.

El escritor propone de esta manera, un juego literario que recorre todos los géneros, con un giro autobiográfico donde mezcla, extraordinariamente, sus vivencias personales con un vuelo literario desopilante que surge de la observación de un escenario verdadero, sobre el cual, el autor trabaja la ficción basada en personajes reales, en este caso escritores famosos, apelando al humor y utilizando el recurso de la parodia para lograr en cada cuento un relato ficticio pero a la vez verosímil, creándole al lector el deseo de que estas historias secretas sean ciertas aunque nunca hayan salido a la luz.

Si el arte imitara al capitalismo, se vería como el Viaje de Borges y el Garaje de Hemingway. Una estética capitalista que no tiene ningún tipo de relación con la idea, la verdad o la perfección y que se fundamenta más bien en conceptos como el producto y la comercialización del mismo, donde la recompensa es el dinero y lejos de la perfección degenera en corrupción.

Sin embargo, para aquellos que lamentan la prostitución de nuestra cultura "Borges Travel, Hemingway`s Garage: Secret Histories", ofrece una prueba definitiva de que el arte sigue vivo.

por Eleonora Valentini

Microensayo en concurso: Dejame tu comentario




jueves, 22 de abril de 2021

Microrrelato


Un refugio de ladrillos a la vista,

una chimenea de troncos

con una tímida llama

a la que se le está agotando el oxígeno.

Libros desparramados por toda la habitación,

un mesita de madera con un velador desarmado

para alumbrar un cuaderno abandonado

con una nota a medio escribir.

La notebook, el único objeto moderno de la habitación,

prendida en un texto sin terminar,

la duplicidad de la intención en la virtualidad y en el papel.

Una taza de café a medio beber.

Hacía unos días, el delivery había tocado a su puerta...

Hoy hablaban de él en la tele, hoy iba a ser historia,

como siempre había soñado.

Dicen que cuando sueñas algo intensamente se cumple,

pero algo falló en su mapa mental.

Ya no era un escritor, era una estadística.

El certificado de defunción sentenciaba: Muerte por COVID. 


by Eleo 
16/04/2021

domingo, 21 de marzo de 2021

 La noche caía agazapada sobre ella,

los días se habían hecho eternos
con soles que anhelaban ser lunas.
Había olvidado el brillo de las estrellas,
el celeste había vencido a la oscuridad
y la luz a las sombras.
Permaneció inmóvil,
taciturna, tardía,
esperando lo que nunca regresó.
by Eleo
21/03/2021






lunes, 4 de enero de 2016

Sobre fracasos y otras cuestiones...

Si pudiéramos saber con exactitud en que parte fallamos...


Destronar fracasos 
para coronar éxitos que nunca llegaron.

Abrir las puertas que se nos han cerrado,
patear muros, tirar abajo
y en el camino construir atajos.

Todo en la vida se escapa tan rápido,
los sueños como arena se van de las manos.

En estos tiempos,
donde perder la inspiración no es una opción,
sólo nos salva lo que prevalece,
aquello que merece ser 
más allá de las circunstancias.

Esa sustancia única, indivisible 
que nada la puede corromper.

Quien encuentra esa esencia dentro suyo
encontrará ese espíritu invencible que nos rearma
cuando nos hemos caído a pedazos.

Y en el mientras tanto...

Intentemos entre tanta mugre encontrar un blanco
Hallar en el alma y el corazón un lugar donde estar a salvo.

by Eleo
04/01/2016

martes, 20 de octubre de 2015

Psicomagia


Adela era una mujer imperfecta que intentaba estar viva a pesar de todas sus inconsistencias. Vivía haciendo equilibrio entre los sueños, la poesía y un sistema opresor que intentaba dejarla sin efecto. Siempre buscando su lugar en el mundo, equivocando una y mil veces el camino. A veces ignorando las señales, perdiendo oportunidades. A veces abrazando su destino, otras dejándolo escapar, porque la duda siempre es más poderosa que la certeza.

«La posibilidad de elegir es lo que va a determinar gran parte de nuestro destino. Uno va haciendo elecciones a lo largo de su vida; algunas acertadas, otras no. Que indefectiblemente van a impactar en nuestro entorno y lo van a modificar. Causa y efecto. Toda acción genera una reacción. Descuidar el aleteo de una sencilla mariposa, puede provocar un caos a decenas de miles de kilómetros. Se trata de la amplificación de errores que pueden aparecer, en el comportamiento de un sistema complejo, si algo no sucede como debe suceder. Las consecuencias pueden ser irreparables».

En otra vida, debió haber sido una diosa pagana. Esfinge, mariposa, tsunami. Principio femenino y único motor de los principios de la naturaleza como única fuente de creencia verdadera, independiente de todo. Porque no depender de nada la hacia libre. Se le hacia difícil determinar cual era su realidad, vivía en la fantasía absoluta. Armaba historias a partir de elementos que iba recolectando de su vida e hilvanaba utilizando el arte de la palabra que tan exquisitamente manejaba. Ella siempre decía: Una letra siempre tiene algo que decir, hasta la H, que es muda. Para ella aquel que no tenia algo para decir, que había perdido la capacidad de emocionarse, de maravillarse y de poder expresarlo; estaba como si hubiese muerto. Se podía aburrir de otros, pero nunca de ella misma; porque de ella no tenía escapatoria. Su rúbrica era una sonrisa porque consideraba que era el mejor homenaje y obsequio que le podía hacer al prójimo. Con la sonrisa te abrazaba, te besaba, te alentaba y te decía que todo iba a estar bien. Así era de mágica, misteriosa, intensa, profunda, desafiante, provocadora, apasionada, lúdica, loca, ángel, demonio. Paraíso e infierno al mismo tiempo. Inhalaba, exhalaba, respiraba, aspiraba. Era jadeo y orgasmo. Sentía, vibraba, amaba. Todo eso al mismo tiempo, en una sola melodía que la envolvía en un manto de pasión que la hacia sentir viva. Su corazón guardaba misterios ancestrales de infinitas vidas. Era inútil intentar descifrarla, sólo había que saber que para amarla, había que enamorarse de cada una de las mujeres que habitaban en ella.

Había descubierto que los sentidos eran una puerta a la felicidad, a esa felicidad minúscula que sólo dura un instante. Tenía la sensibilidad de emocionarse con las cosas más simples e insignificantes, esto movilizaba en su interior una potente energía que ella lograba canalizar en una intención para poder crear. Era capaz de co-crear múltiples universos paralelos, que usaba para escaparse de la realidad. Y aún en la realidad era capaz de generar cosas extraordinarias. A su alrededor siempre ocurrían hechos fantásticos, que ella tomaba como señales. Como por ejemplo, un día que en su heladera un repollo se convirtió en una planta interminable como esas de los cuentos que crecen hasta el cielo.
Como era lógico que ocurriese, un día sintió que el mundo le quedaba pequeño, que debía extenderse más allá de la tercera dimensión. Incursionar en otros planos y sub-planos…
«Estoy en uno de esos días donde las emociones se revelan y no me responden. Donde los sentimientos me abandonan y me dejan inerte. Son esos días en que me transformo en un objeto, en una máquina perfecta pero sin alma… Donde mi corazón impone su régimen de trabajo y late solo porque es su función… La sangre se te congela y la estructura de tu ADN se cae en mil pedazos dejándote aplastada contra el suelo, sin fuerzas para levantarte. Tan cerca del infierno… Tan lejos del cielo».

Aprendió que si quería ver de verdad debía mirar con el tercer ojo y sentir con el sexto sentido… Entonces comprendió lo que algunos jamás comprenden: Que podía comunicarse sin hablar, leer los ojos de quien estaba conectado a ella por un hilo invisible, escuchar pensamientos. Que seguir su instinto era mucho más acertado que seguir su razón. Se llamaba Adela, sólo porque alguien lo había decretado. Se dio cuenta de que nadie le había preguntado jamás como le gustaría llamarse. Se dio cuenta de que en realidad no tenía un nombre, ni un sexo, ni una forma. Que era algo más que eso, algo extracorpóreo, atemporal, infinito, eterno. Con mil nombres, mil sexos y mil formas. Se dio cuenta que era un universo infinito de posibilidades de ser. Fue en ese darse cuenta, cuando lo descubrió a él por primera vez… Maravilloso, mágico, etéreo; vibrando en su misma frecuencia, pero aún dormido. Supo de inmediato que todo el camino que había recorrido y todo lo que había aprendido y experimentado hasta ese momento había sido para mostrárselo y enseñárselo a él. Tenía una misión: Ser su mentora espiritual. Así comenzó a quitarle de a poco la venda de los ojos, hasta que él la vio y quedo preso del hechizo de su mirada. Jamás debió mirarla a los ojos. Cuando se veían a los ojos mutuamente, creaban un puente Einstein-Rosen; un hoyo de gusano por donde se sentían caer vertiginosamente. Ella sentía que él siempre estaba ahí y podía respirarlo sin escafandra en atmósfera cero. Había algo en ese hombre que la invitaba a descubrirlo: Un rumor de soledad que la invitaba a acompañarlo a la distancia. Había algo «tan bello» en él, que no merecía ser prejuzgado. Algo parecido al Axolotl de Cortazar.

«Que no acontece en la oscuridad de la noche cuando nuestras almas se funden en un abrazo… Qué distancia y circunstancia no puede ser vencida cuando te miro y me miras… Qué extraño alivio se dispara y que impulso se enciende… Así como de repente, el alma regresa al cuerpo y sentimos que volvemos a la vida».
No necesitaba riquezas para conquistarla, no necesitaba el mejor auto para deslumbrarla. Cuando ella lo descubrió por primera vez, viajaban en tren. Detrás del lujo, no lo pudo ver. Ella lo quería puro y despojado de títulos de nobleza y cosas materiales. Quería que la sorprendiera sólo con lo que tenía en su corazón. Con esos detalles que le nacían del alma y se volvían todo para ella. Independientemente del cuerpo que habitase y del lugar que ocupara en la sociedad. Sólo con su cariño, su aliento y su alegría, ella se sentía plena. Antes de conocerlo se había enamorado de una plantita de orégano. ¿Podía existir un ser más despojado? Para ella el amor era una energía que no distinguía formas.

Ahora que lo había conocido, deseaba tanto escaparse de la muchedumbre que siempre los rodeaba, para que pudieran ser «simplemente ellos», lejos de un sistema y una lógica que intentaba separarlos. Entonces creó una especie de «Cinta de Moebius Mental», de la que entraban y salían a su antojo, desplazándose por ella a la velocidad del pensamiento; desintegrándose en átomos que se exploraban mutuamente y se entremezclaban erguidos verticalmente en una danza cósmica de una extraordinaria belleza y colores nunca vistos, bajo el hechizo de mil lunas. Así abrían una puerta dimensional y juntos se elevaban hasta las antípodas de Casiopea, en la Nebulosa del Corazón; un lugar en el universo donde sus almas se encontraban y recordaban quiénes eran. Un lugar a donde sólo podían llegar quienes eran capaces de crear la verdadera «Máquina de Dios». Jugaban un juego mental, cuyas reglas se escribían entre líneas y los orgasmos intelectuales estaban a la orden del día.

«Hay noches que necesito dormir completamente desnuda, sentirme libre de esos harapos que alguien llamó ropa, pegar mi piel al aire, que me acaricie el viento, imaginar que me cubre el manto etéreo de tu astral cuerpo y que juntos nos elevamos hasta las antípodas de Casiopea».
Si una mujer no despierta una pasión irrefrenable en un hombre, podrá ser un sol que lo entibie, pero nunca será chispa que le prenda fuego, esa mujer que impulse sus sentidos al éxtasis total. Y ella lo había logrado…
«Se entregó al sortilegio del juego, al sentido profundo de la psicomagia que ella ejercía sobre él.
La audacia se volvió indecencia, el ímpetu esfumó la timidez. Víctimas de una pulsión sexual,
de una apoteosis de amor que no llega. Amantes de lechos de marfil, siempre serán castigados,
por el karma de elefantes muertos».

Sin embargo, se sentía un eslabón perdido de algo que no podía comprender. Un error del espacio-tiempo. Era un «antes» que debía haber sido un «después». Un acto fallido del destino, ya que lo que la completaba era una «singularidad» que se había abierto en su línea de tiempo y la dejaba parada frente a una paradoja. Cuando regresaban de su travesía astral, se estrellaban contra la realidad, pulverizándose contra ella. La razón los volvía dos desconocidos. Proclamaban preguntas, improvisaban respuestas. Buscaban una explicación a lo absurdo, querían encontrar una lógica en lo ilógico. Interrogaban causa y efecto. Se olvidaban que la vida no siempre responde las preguntas porque lo esencial simplemente sucede. Siempre hay un principio y un final. Todo comienza cuando alguien lanza la piedrita de la vida y empezamos a recorrer los casilleros intentando ser buenos para llegar al Cielo, un casillero tan terrenal como los demás pero con nombre sublime y una promesa de vida eterna. «Dios no juega a los dados, juega a la rayuela; la vida misma entre el Cielo y el infierno, allí donde mueren los amantes que no aprenden a volar». Solamente ellos habían descubierto el secreto: «La vida es como un Memo Test, se acaba cuando encontramos la última coincidencia». Y ellos la habían encontrado… Sólo que todavía no lo sabían.
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Ilustraciones: Fito Espinosa
Cuento publicado en la "Revista Cronopio" de Medellín Colombia.